viernes, 13 de enero de 2012

Kerim Frei.

Hola a todos, en primera instancia quería desearos un feliz año 2012 a todos los lectores de "El Guardián del Fútbol" y daros las gracias porque vosotros hicisteis posible que en 2011 superásemos las 100.000 visitas y el contador volviera a cero de nuevo. Pero dejemos a un lado los sentimentalismos y volvamos a lo que más nos importa, el fútbol. Y es que, el año ha comenzado con muchísima emoción en lo futbolístico, han vuelto los torneos de copa en Europa y con ello han llegado las sorpresas, la emoción y la vuelta de equipos históricos que momentáneamente pueden volver a sentir la alegría de luchar con los más grandes cara a cara. En general, todas las ligas pararon su competición por motivos de descanso, no así en Inglaterra, donde el fútbol y el cuidado y respeto a sus aficionados se impone por encima de sueldos estratosféricos y períodos vacacionales. Gracias a esto, hemos podido seguir con mucho más tiempo todos los partidos de la Premier y con ello seguir nuestra tarea de descubrir a los jóvenes más interesantes del panorama mundial, una tarea que se ha visto saciada con la irrupción de uno de los jugadores más prometedores de la liga inglesa, Kerim Frei, de tan solo 18 años. Y es que, aunque ya antes de Navidad había dado muestras para seguirlo con especial atención, no ha sido hasta hace pocas jornadas cuando Frei se ha consagrado en el Fulham como una de las nuevas perlas de la Premier y porque no decirlo, una de las mayores esperanzas de futuro en el fútbol suizo.

Nacido el 19 de Noviembre de 1993 en Feldkirch, Austria. Empezamos su trayectoria con un dato cuanto menos curioso. Nació en Austria y es hijo de un padre turco y una madre marroquí, una joya criada por diversas culturas totalmente diferentes cada una y a la que para seguir sumando, se crió en Suiza. Ha sido a esta última a la que ha decidido representar futbolísticamente, y es que Kerim Frei es otro de los jóvenes talentos suizos que poco a poco están consagrándose en Europa como futuras estrellas del balompié. Criado en la cantera del Grasshoppers, una de las más prolíficas del país, donde ha pasado la mayor parte de su carrera, escalando peldaños entre las categorías inferiores hasta que con 16 años los ojeadores del Fulham se fijaron en él para atraerlo a la entidad londinense donde, apenas un año y medio después, se ha convertido en una de las mayores esperanzas de los aficionados de Craven Cottage. Y no es para menos viendo su rendimiento desde que Martin Jol lo hiciera debutar con la primera plantilla. Encuentros como ante el Chelsea en la Carling, el Odense en la Europa League o ante el Swansea en lo que supuso su debut liguero, llamaron la atención de todos los aficionados y su nombre ya empezaba a aparecer con muchísima fuerza en los periódicos ingleses. Además, no es solo una pieza clave del Fulham a medio plazo, si no también de la talentosa generación sueca que promete dar muchísimo espectáculo en los próximos años. Capitán y valuarte de la selección sub.19, es ahora cuando Frei debe utilizar todo su potencial para terminar de explotar definitivamente y no quedarse en el camino como tantos otros. Sin duda, Martin Jol será clave en el devenir de su formación.

Kerim Frei es un extremo diestro de pierna pero que utiliza la banda izquierda como hábitat natural. Siempre escorado en el flanco izquierdo del campo, es un jugador que habitúa a recibir el balón pegado a la línea de cal pero que instantáneamente suele iniciar una diagonal hacia el interior del área que pocos rivales consiguen parar. Posee una rapidez explosiva con la que es capaz de desbordar a los rivales casi sin despeinarse, y sus continuos cambios de ritmo ya han hecho levantar más de una vez a los aficionados de Craven Cottage. Aparte, es un jugador que derrocha ganas por doquier, que no se esconde nunca y al que le encanta encarar a su rival con un descaro impropio de la mayoría de jugadores a su edad. Para definir a Frei nada mejor que remitirnos a su clásica jugada, la que utiliza con mayor frecuencia. Esa no es otra que esperar escorado en la banda izquierda, recibir el balón y a continuación tirar una diagonal perfecta hacia el interior del área, siempre con el balón conducido y utilizando su punta de velocidad como mayor arma para sortear rivales. La hemos podido ver en infinidad de ocasiones ya con el Fulham, eso sí, le falta definirla con mayor precisión, porque hasta ahora es cierto que ha tambaleado defensas y creado numerosas jugadas de peligro, pero no ha conseguido ponerle la guinda del gol. No obstante, como todo jugador a estas edades, aun le quedan muchísimas cosas que mejorar, y una de ellas es el individualismo. Debe pasar más el balón y combinar con sus compañeros con mayor frecuencia ya que hay veces que pierde el balón por intentar hacer solo la jugada. Sea como sea, la irrupción de Frei ha supuesto un soplo de aire fresco al juego directo y con excesos de balones largos que durante tanto tiempo se ha visto en la ciudad londinense.

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